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Gelateria La Romana

6 May
Aprovechando que ya mismo empieza el calor y el buen tiempo hoy traemos una entrada muy refrescante. Nacida en Rimini en 1947 hoy día nos ofrece su rico helado artesano italiano en pleno centro de Madrid, en la calle Hortaleza, barrio de Chueca se encuentra Gelateria La Romana

Con un local sencillo, bonito y cuidado con dos expositores en los que ofrecen unos 16 o 18 sabores de helado diferentes (no me he fijado si siempre los mismos o van rotando los diferentes sabores). Poseen también una sala interior por si te apetece tomar el helado o café allí mismo;  en su contra, el no disponer de una terraza que por su ubicación se les hace imposible. 
 
Los heladitos…
La presentación de los helados es muy vistosa, las bandejas colmadas y cada una con su pala por higiene y para no manchar unos sabores con otros, disponen también de helados sin azúcar, algo que no es tan común como debería pero que poco a poco se va imponiendo. 

Sobre los helados… muy buenos, cremosos , suaves y de mucho sabor. Para mi gusto a destacar sobre todo el Pistacho que está muy conseguido y por encima de todos el Biscotti della nonna o Galleta de la abuela, el cual es un gustazo que se debe probar al menos una vez. 

Además de helados ofrecen café y otro tipo de postres, crepes, creo que muffins y algunas cosas más para merendar o desayunar,  yo para el tema helados soy muy purista y siempre suelo tomar una tarrina, pero ya sabéis que en esta gelateria tenéis una buena opción para concluir un tapeo por la zona con un helado, para una merienda o para desayunar.

Bon appétit! 

Restaurante Portomarín

29 Abr

Muy cerquita de la plaza de Lavapiés uno de los barrios más étnico y multicultural de Madrid se encuentra el Restaurante Portomarín, exactamente en la calle Valencia número 4.

Es un mesón/ restaurante gallego, el local es bastante grande y la decoración no es nada del otro mundo con una barra grande de forma rectangular ocupando gran parte del local, mesas de madera alrededor de la misma y otro salón interior para el restaurante. El aspecto es el de cualquier “mesón común” que podemos encontrar en cualquier ciudad o pueblo de nuestra geografía, nada selecto ni refinado.

El fin de semana suele estar bastante concurrido con la barra y mesas llena de gente tomando el aperitivo y degustando las tapas y raciones, al ser tan grande y haber tanta gente el bullicio era considerable, ¡auténtico ambiente de tapeo!

Restaurante Portomarin

En su carta y tapas ofrecen gran cantidad de productos y platos gallegos: pulpo, pimientos de padrón, pescados, mariscos, carnes… aún no he comido en el restaurante pues las veces que he ido me he quedado en la barra y de hecho mi recomendación en este caso va a ser muy breve, precisa y concisa… ¡la empanada!

Así, la empanada de Portomarín es un must si andas por la zona, porque está riquísima tanto la de bonito como la de carne (echo de menos una de pulpo, no sé si no la hacen o que no la tenían cuando fui). De tamaño más que considerable, una masa fina, sabrosa y en su punto, con un relleno muy jugoso de verduritas acompañando al bonito, y verduras y chorizo a la de carne. Ambas muy recomendables.

Por supuesto para beber vino, en mi caso fue un Ribeiro servido en el cuenco tradicional.

Empanada y Ribeiro…

Los precios son muy interesantes al menos para el tapeo, la porción de empanada y dos bebidas eran unos cuatro euros y por lo que he investigado los precios del restaurante también son muy interesantes. Tanto para tapear como para comer Portomarín puede ser una opción a evaluar… en cualquier caso la empanada desde Tapamecum recomendamos su deliciosa empanada.

Bon appétit!

Freiduria Gallinejas

22 Abr
Hoy vamos a hablar de un sitio típico, auténtico y castizo como pocos, la Freiduría de Gallinejas  en la calle de Embajadores.
 
Siendo de Cádiz el tema freiduría lo tengo bastante controlado, ese pescaito frito gaditano, sus choquitos, cazón en adobo, las tortillitas de camarones…  ¡pero no! en esta freiduría ¡no hay pescado! y entonces, ¿qué se come? Pues una de las cosas más típicas de la gastronomía madrileña…. la casquería.

 

Calle de Embajadores, 84
Así pues, hablamos de un sitio que se llama freiduría, que la decoración, azulejos y mesas podría recordarnos a cualquier típica freiduría gaditana, pero donde no hay rastro de olor a pescado o a adobo. Como hemos mencionado aquí se viene a comer casquería: gallinejas, entresijos, mollejas, zarajos… La carta es reducida y específica, como pienso que debe ser.
 
Debido a mi desconocimiento en estos menesteres antes de saber que pedir sometí al señor a casi un tercer grado, preguntando que era cada cosa y como se pedía. La gente suele comerlo por raciones o en bocadillos, en nuestro caso nos recomendó pedir uno de cada cosa para probarlos. Nos decidimos por lo más típico: las gallinejas y los entresijos.


Entresijos, gallinejas y Mahou fresquita
Llegado a este punto, a los aprensivos o de estómagos delicados les aconsejo saltarse el siguiente párrafo.
¿Qué son las gallinejas y entresijos? Pues son parte de las tripas o despojos del cordero que se fríen en su misma grasa, por lo que no hablamos de un plato de lo más ligth y saludable que puedas encontrar. Las nuestras estaban deliciosas, muy bien fritas y de un sabor sublime.

 

Por lo que si os apetece probar algo típico y castizo este puede ser vuestro lugar, eso sí, ¡no abuséis y luego a dar un paseito para hacer bien la digestión! 

Bon appétit!


(foto de: http:\\gallinejas-gabino.blogspot.com)

Vadebaco

19 Abr
En la calle Campomanes, empezando en la plaza de Ópera se encuentra Vadebaco. Ellos se definen como bar-restaurante, aunque también podría definirse como lo que los modernos llamarían una vinoteca. La cuestión es que es un lugar muy válido tanto para tomar unos vinos como para comer,
 
La entrada, muy mona ella…
Según he podido averiguar el local está ubicado en lo que era una antigua plaza (?) por ello la entrada, más que una entrada, parece un callejón. Eso sí, todo muy cuidado y con una decoración de buen gusto, que hace del lugar un sitio vanguardista y a la vez acogedor. La parte central es la zona de restaurante, con mesitas pequeñas y aparte una gran barra y mesas altas para reuniones más informales.
 
Por supuesto, el mayor atractivo del lugar es su bodega, que hace de él una buena opción para tomar unos vinos pues ofrecen la opción de disfrutar tanto de botellas como de copas.
 
Vista de la barra y la bodega al fondo
¿Y la comida? Disponen de dos tipos de cartas la de tapas, aunque más que de tapas se tratan de raciones y la del restaurante. Bueno, dada mi predilección por las tapas y picoteo podéis intuir con que carta me quede: 
 
Las patatas bravas estaban muy bien hechas, crujientes por fuera y tiernas por dentro y una salsa brava bastante correcta,
 
Una parrillada de verduras con bastante variedad y las verduras en su punto, acompañadas de una salsa si mi memoria no me falla de queso, en cualquier caso una salsa muy sabrosa.
 
Finalmente, aunque no recuerdo el nombre de la tapa, pero era parecido a una fondeau de queso servida dentro una torta de pan, la cual se había vaciado para introducir el contenido y acompañada de fruta de temporada para mojar en el queso. Delicioso y bastante original.
 
Así pues, tenemos en Vadebaco una opción agradable, céntrica, original y con precios bastante ajustados.
Bon appétit!
 

Mikado

12 Abr
Continuando con la comida oriental, en este caso cocina japonesa y el restaurante Mikado en la calle Pintor Juan Gris, metro Cuzco. Tiene el honor de ser el restaurante japonés más antiguo de Madrid con más de 40 años desde su apertura.
 
La fachada pasa un poco desapercibida y no llama mucho la atención. En el interior, la decoración algo anticuada, sobria pero acogedora. No había mucha gente cuando estuve y el ambiente era muy tranquilo.

La fachada para que os fijéis…
Teníamos reserva, al llegar nos recibió el maître que nos dio nuestra mesa mostrándose en todo momento atentísimo y muy amable. El trato fue espléndido durante toda la comida, un gustazo.
 
No soy ningún experto en comida japonesa, pero por lo que he visto y oído la carta, a diferencia de otros restaurantes más modernos, es muy tradicional y, opinión personal,  exquisita.
 
De entrante pedimos Yakitori, para los no entendidos son unas brochetas de pollo y verduras, que se pasan por una salsa antes de ser asadas. Muy jugosas para abrir boca.
 
Continuamos con verduras en Tempura, que eran excelentes, la tempura crujiente, nada pesada, verduras en su punto…. deliciosas, al igual que la sopa de fideos que también pedimos, como muy bien me aconsejaron “no se puede ir a un restaurante japonés y no pedir sopa” y la sopa justificó el consejo.
 
Y por fin, como no, Sashimi de salmón, Makis y arroz, el pescado muy sabroso y el arroz para acompañar también, lo sencillo que es el arroz y lo rico que estaba, de hecho pedimos varios boles de arroz durante la comida. A destacar los Makis también, aunque siempre con la incertidumbre de si tendrían demasiado picante (¿wasabi?), ya que no estamos acostumbrados a ese tipo de picante… aún con todo, ¡suculento!
 
Para terminar, helado de té verde y té chino, sabores diferentes a los que suelo tomar con asiduidad.
Decoración sobria y tradicional

Tengo entendido que los restaurantes japoneses no son nada baratos, aquí los precios están bastante ajustados y la relación calidad precio es bastante interesante, unos 35 euros por persona ¡un capricho interesante!

 

Pastelería Vinicius

8 Abr
Hoy traemos una nueva entrada para los más golosos Pastelería Vinicius en calle Zurbano, 54 (Rubén Darío). Es una pastelería artesanal argentina y tienen una gran variedad de productos tanto dulces como salados.
 
El local es muy mono, pequeño, acogedor, colorido, muy cuidado, agradable… al entrar percibes el rico olor de lo que allí hay y te dan ganas de comértelo todo… El negocio está enfocado como take away, pero tienen un par de mesitas pequeñitas y una barrita en la pared por si te apetece comer allí.
 
la fachada muy mona ella…

La especialidad del local son las tartas, de hecho preparan tartas personalizadas, con diferentes decoraciones. Por ello, me llevaron  para que probara una de esas delicias y siendo una pastelería argentina la elegida fue la tarta de dulce de leche y coco.

La recomendación superó las expectativas… la base era un bizcocho aunque más que bizcocho a mí me recordaba a un brownie, un dulce de leche exquisito como relleno y para contrastar el dulce coco por encima; ¿el resultado? una combinación sublime… quizás tanto dulce a algunas personas les pueda empalagar, pero los más golosos seguro que gozarán a cada mordisco.

Como decía además de las tartas ofrecen gran variedad de productos: alfajores, cookies, empanadas, quiches, sandwich… e incluso varios tipos de menús para comer que pueden ser una opción a estudiar para los que trabajen por la zona.

Bon appétit!

(fotos de: http://11870.com/pro/vinicius)

Alfredo’s Barbacoa

2 Abr
Cualquiera que me conozca sabe que nunca he sido gran amante de las hamburguesas y son algo que estoy empezando a degustar desde no hace mucho tiempo. Entre los lugares favoritos para los amantes del burger suele encontrarse Alfredo’s Barbacoa en calle La Gasca, 5 muy cerquita de la Puerta de Alcalá.
 
El restaurante es pequeño y caótico, lleno de gente esperando (recomiendan reservar), mesas pequeñas, las paredes llenas de fotos, matrículas, cuadros, banderas… camareros intentando trabajar entre la gente, bullicio, la cocina a pleno rendimiento… no es le mejor sitio para una cena romántica y hay que ser conscientes de a donde se va. Como muestra un botón:

 

My bar, my rules…
El punto fuerte de Alfredo’s es, como no, su comida. La carta es muy concreta: algunos entrantes, algo de carne a la parrilla y su plato estrella las hamburguesas…. de dos tamaños (160 o 250 gramos) y 5 tipos dependiendo de los ingredientes que la acompañen.
 
De entrante pedimos chili con carne, los frijoles en su punto, carne abundante, salsa espesa, picante, pero sin pasarse, el sabor picante que se te reclama un buen trago de cerveza para calmarlo y luego te deja ese gustito tan agradable en la boca. Me sorprendió muy gratamente.
 
Por cortesia y, supongo, para intentar combatir el remordimiento te sirven la ensalada de col, típica americana, no es algo que me vuelva loco y no estaba mal.
 
Mi hamburguesa era una Super Alfredo’s (250 gramos) con bacon, queso y salsa barbacoa, como guarnición patata a la parrilla con mantequilla. Me llamó la atención el tamaño de la misma un diámetro muy pequeño y un grosor de al menos dos dedos, la pedí al punto, por lo que la carne estaba bien hecha por fuera con el sabor a parrilla y súper jugosa por dentro, carne de cebón (buey con menos de dos años) y muy sabrosa. Desde luego una hamburguesa de categoría.
 
Super Alfredo’s cheese and bacon
La carta de postres si daba bastantes alternativas, sobre todo unas tartas que tenían a la vista con una pinta exquisita, pero llevábamos ya demasiadas calorías en el cuerpo y nos privamos de ella. ¡Es algo que me queda pendiente!
Tienen otro local en la calle Juan Hurtado de Mendoza, que no he visitado y me cuentan es más nuevo, más grande, más bonito… no sé si será tan auténtico como este que visité.
 
Dado que estaba sentado cerca del pasillo que daba a la cocina en un momento en el que no había camareros entrando y saliendo, cosa que era constante, aproveché para echar un vistazo a la misma y la visión fue algo me sorprendió, parrillas gigantescas llenas de carne, fuego, comida, cocineros, olor a parrilla… si tenéis ocasión tratad de haced lo propio, me habría gustado hacer una foto, pero enseguida había camareros de nuevo por allí y no me parecía bien molestar.


Bon appétit!

(Foto de: http://foursquare.com/ user: Mohammed)

Bodega La Ardosa

30 Mar
Otro sitio muy típico y de visita obligada al menos una vez en la vida Bodega La Ardosa en calle de Colón, entre Tribunal y Malasaña.
 
Este sitio es conocido por ser uno de los primeros locales de Madrid donde se servía la cerveza Guinness, cerveza que aún se puede degustar, para aquellos no amantes de la Guinness tienen la opción de una buena pilsner de Urquell, cerveza checa que presume de ser la primera “rubia” del mundo. En ambos caso el lugar es ideal para disfrutar de una buena pinta de cerveza.
 
Fachada mitiquísima
La decoración llama mucho la atención, tiene dos partes, una al entrar y otra trasera, que según me han comentado,  se accede a través de la barra. Muy llamativa una pizarra con los records de Guinness consumidas, el record data de 1989. 
 
El otro motivo de mi visita a La Ardosa, además de la cerveza, fue la tortilla de patatas la cual según los “expertos” está considerada una de las mejores que se puede degustar en la ciudad.
 
El pincho de tortilla es de tamaño generoso, patatas en su punto, hecha por fuera y el huevo sin terminar de cuajar por dentro, muy sabrosa… aunque para mi gusto estaba un poco salada, no sé siempre es así o fue un algo casual.
 
¡14 pintas en 3h22m!
Hay muchas más raciones, las croquetas al igual que la tortilla goza de mucha fama y son muy conocidas. El salmorejo también es muy popular, aunque me limité a probar la tortilla. Las raciones las probaré otro día, aunque los precios me parecieron algo elevados… aparte de las raciones, la pinta de pilsner 3,50€ y el pincho 3,80€
Bon appétit!

 

Melo’s Café Bar

23 Mar
En el barrio de Lavapies, calle Ave María se encuentra Melo’s Café Bar. El local no llama mucho la atención ni por su exterior ni interior, la fachada es sencilla, dentro cuenta con dos espacios uno para estar de pie en la barra o en en las paredes donde también hay barritas. Al fondo hay un segundo espacio con mesitas bajas y bancos para estar sentado, no hay camareros por lo que hay que pedir en barra.
 
En la barra hay dos muchachas a la plancha y freidoras, y un señor controlándolo todo que es un auténtico espectáculo, por como controla el solo todo el local y la memoria prodigiosa que tiene, con el local lleno hasta la puerta cada vez que iba alguien a pagar enumeraba todo lo que habían consumido, un espectáculo.
Fachada de Melo’s

Y vamos con la comida… Melo’s es famoso por dos cosas las croquetas y  las zapatillas.

Súper croquetas
 
Las croquetas suelen ser mencionadas siempre cuando se hablan de las mejores croquetas de Madrid. Son enormes, crujientes por fuera, suaves, cremosas y casi líquidas por dentro, de hecho hay que comerlas con tenedor pues al romperlas el relleno se sale, un auténtico gustazo. Se pueden pedir por raciones y también por unidades.
La zapatilla



La zapatilla es un enorme bocadillo (en la foto no se aprecia realmente el tamaño) de pan de hogaza hecho a la plancha relleno de lacón y queso de tetilla. El lacón lo pasan por la plancha así que el queso de tetilla se funde entre el calor del lacón y del pan. ¡Tremendo! Se puede pedir media o entera.
La carta no es muy extensa pero también ofrecen empanadillas, muy buenas por cierto, pimientos de padrón, que aún no los probé pero todo el mundo destaca, de hecho ellos son gallegos, y para beber todo regado con ribeiro de la casa servido en la taza tradicional para este caldo.

 

Mencionar que, el local se llena a tope, puede costar sangre, sudor y lágrimas acceder a la barra, tiene poca ventilación y sales de allí oliendo a comida… pero, en mi opinión, ¡merece la pena!


Bon appétit!

(fotos de: http://www.minube.com/rincon/restaurante-melos-a77128, http://lacuchara.es/ y http://www.vamonosdetapas.com)

Cervecería Schoppen

20 Mar
Hoy traemos un tesoro que se haya oculto, o no tan oculto, en Alcobendas. La Cervecería Schoppen, en el CC La Gran Manzana, Avda. de España. Está bastante cerca de la estación de tren Alcobendas-San Sebastían de los Reyes, por lo que ir en tren puede ser una buena opción para los no residentes en Alcobendas.
Vista de la terraza
En la zona de restauración del CC en la última planta después de pasar las típicas franquicias de todo centro comercial está esta cervecería. El local es muy acogedor, tiene dos zonas, el interior del local y una terraza cerrada, luz bajita, velas en las mesa y buena música a un volumen agradable.

Schoppen dice tener más de 300 marcas de cervezas de todo el mundo: cervezas de monasterio, de abadía, artesanales, pilsnertostadas o afrutadas tienen lugar en su extensa carta; pero lo realmente agradable es dejarte recomendar por Fernando, lo cual es un gustazo tanto por el trato como por el conocimiento cervecero que tiene, y desde luego, en mi caso, las recomendaciones por su parte han sido acertadísimas.

En cuanto a la comida, yo cuando he ido he pedido tablas que las ponen para 2 o 4 personas. Las tablas de queso y/o patés son una delicia, las de salchichas también están bien y la de canapés (bonito, lomo y queso brie) muy apañada.
 
Otros de los atractivos del local son los crepes, los hay tanto dulces como salados, en mi caso sólo he probado los salados y para mi gusto muy bien hechos (aunque he de decir que no soy un experto en crepes…);  además tienen bastante variedad.
 
En cuanto a precio, las cervezas rondan los 5€ que no está nada dada la amplia variedad que ofrece, todas servidas en su correspondiente copa dependiendo del tipo que sea y a la temperatura adecuada; la comida no es barata pero tampoco es un precio excesivo… en todo caso puede ser un capricho que bien merece la pena darse, sobre todo para los buenos cerveceros/as.
 
Bon appétit!
 
PD: cómo curiosidad, voy anotando las cervezas que tomo cada vez que voy:
  • Pilsner Urquell
  • Krusovice
  • Staropramen Premium
  • Einbecker Urbock Hell
  • Aecht Schlenkerla Rauchbier
  • Eku 28
  • Schneider Weisse
  • Celebrator
  • Gordon Finest Red
  • Sierra Nevada Torpedo
  • Biere du Boucanier
Me llamó la atención que todas eran de tipo pilsner o pilsener, la próxima vez que vaya intentaré cambiar… ¡aunque no prometo nada!